Cuando la navidad cruza fronteras
La mesa está puesta desde temprano, aunque la cena será tarde. Hay platos que recuerdan a casa y otros que se han aprendido con los años. Para quienes viven la Navidad lejos de su país, estas fechas no solo marcan el cierre del año: son un ejercicio constante de memoria, adaptación y pertenencia.
Cada 18 de diciembre se conmemora el Día Internacional de la Migración, una fecha que invita a mirar más allá de las cifras. Más aún, siendo una fecha que se ve inevitablemente rodeada por el ambiente navideño. En España, donde millones de personas han construido su vida lejos del lugar en el que nacieron, la Navidad se convierte en un espacio donde las tradiciones a veces se pierden, se transforman, se replican o se recuerdan.
Celebrar la Navidad lejos del país de origen implica adaptar costumbres, aceptar la soledad, y, en muchos casos, construir nuevas formas de hogar. Lejos de desaparecer, las tradiciones viajan con las personas y encuentran nuevos significados en los lugares de destino.
Migración en España, en cifras
- En 2024, el total de inmigrantes procedentes del extranjero fueron 1.144.227.
- Las principales nacionalidades de los inmigrantes fueron la colombiana (168.122 llegadas a España) la marroquí (133.130) y la venezolana (103.225).
- En cuanto a inmigrantes provenientes de Sudamérica, ingresaron en 2024, 9.483 personas con nacionalidad chilena y 49.859 personas con nacionalidad argentina.
- Actualmente casi 7 millones de personas residentes han nacido fuera del país (6.947.711), principalmente en América Latina, el norte de África y otros países europeos.
- Así como hay inmigración, muchas personas extranjeras emigran de España. Este año salieron del país 13.900 marroquíes, 13.500 personas colombianas, 6.400 peruanas y 6.000 venezolanas, entre otros.
- Las fechas festivas, como la Navidad, en algunas ocasiones intensifican los vínculos con el país de origen. Un evento como este, que por lo general se vive en comunidad, hace latente la necesidad de espacios comunitarios y culturales para mantener las tradiciones.
- Las asociaciones y eventos culturales, como conciertos y actividades familiares, cumplen un papel clave en la integración y el bienestar emocional de las personas migrantes.
Navidades que viajan
Cada persona migrante trae consigo una manera distinta de celebrar la Navidad. Desde el calor del verano en el hemisferio sur hasta rituales de buenos deseos o comidas familiares, estas tradiciones siguen vivas al cruzar fronteras.
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Comunidad, Cultura e Integración
Más allá de los hogares, la Navidad también se construye en espacios colectivos. Para muchas personas migrantes, estas fechas intensifican la distancia con el país de origen y hacen más evidente la necesidad de una red de apoyo. Frente a ello, asociaciones culturales y proyectos artísticos se convierten en lugares de encuentro y contención.
Desde la Asociación de Chilenos en Sevilla, la Navidad se vive como una experiencia comunitaria más que nostálgica. “No se trata de quedarnos anclados en lo que dejamos atrás, sino de encontrarnos, compartir, cocinar juntos, bailar y adaptar ese espíritu al lugar que hoy nos acoge”, explica Marcela Quiroz, presidenta de la organización. Las actividades que realizarán están abiertas no solo a personas de la misma nacionalidad, sino a migrantes de distintos orígenes y a la comunidad local, en un espacio familiar y diverso. “La cultura es una de las herramientas más poderosas para la integración”, señala, y también una forma de cuidado emocional para quienes atraviesan estas fechas lejos de su familia.
La música cumple un papel similar. El concierto Una Navidad, Dos Hemisferios, organizado por el coro Ars Vivendi junto a músicos de distintas nacionalidades, propone un diálogo entre tradiciones germánicas, andaluzas y latinoamericanas. Gerardo Saelzer, organizador del evento, explica que la música funciona como un lenguaje común, capaz de conectar historias y geografías distintas. “Las tradiciones musicales navideñas en América Latina están profundamente marcadas por el pasado hispánico, y hoy dialogan con nuevas influencias que llegan desde otros lugares de Europa”.
El proyecto invita a escuchar ese cruce de caminos culturales desde espacios cargados de historia, como iglesias y edificios patrimoniales, donde la experiencia musical se vuelve también introspectiva. Más allá del espectáculo, la propuesta busca recordar que la Navidad no se reduce a lo comercial: es un momento para observarnos, escucharnos y reconocernos en la diversidad.
Navidad en España
En España, la Navidad se vive principalmente en el ámbito familiar y está estrechamente vinculada al hogar. La noche del 24 de diciembre suele celebrarse con una cena en casa de padres, abuelos u otros familiares, mientras que el día transcurre entre comidas compartidas, paseos, juegos de mesa o una película en familia. La preparación de la comida es, en muchos casos, una tarea colectiva que refuerza el sentido de reunión.
La comida y las tradiciones domésticas ocupan un lugar central. Existen platos reservados específicamente para estas fechas, junto con rituales como montar el árbol, decorar la casa con luces y guirnaldas, escuchar villancicos o recorrer las calles para ver la iluminación navideña. Aunque estas costumbres están muy extendidas, la forma de celebrarlas varía de una familia a otra.
“Cada familia vive la Navidad a su manera, y eso no significa que se pierdan las tradiciones”, explica Aarón Rodríguez, oriundo de Matalascañas. Algunas personas mantienen celebraciones muy marcadas, mientras que otras optan por viajar o adaptar las fechas a su propio ritmo.
Para él, la Navidad está profundamente ligada a la idea de hogar. No como un lugar físico, sino como un refugio emocional: un espacio al que volver después del año, definido por las personas y los vínculos. Una concepción que ayuda a entender por qué estas fechas siguen siendo significativas, incluso en contextos de cambio y diversidad.
Navidad en el hogar
En un contexto donde la migración suele aparecer asociada a conflicto o pérdida, estas celebraciones domésticas ofrecen otra imagen: la de tradiciones que no compiten, sino que conviven. Porque, al final, celebrar la Navidad también es una forma de construir hogar, incluso lejos de él.
