Navidad en Colombia
En Colombia, la Navidad no se limita a unos pocos días: es un proceso que comienza con antelación y ocupa buena parte del año. Desde septiembre empiezan las compras y, a partir del 1 de noviembre, muchas casas ya están decoradas. Luces, pesebres y adornos transforman los hogares en espacios plenamente navideños, en una celebración que se vive de forma intensa y colectiva.

Uno de los momentos más significativos es el Día de las Velitas, el 7 de diciembre, considerado para muchas familias el inicio oficial de la Navidad. Faroles, velas y calles iluminadas marcan una noche cargada de simbolismo. A partir de ahí se celebran las novenas, encuentros diarios alrededor del pesebre con cantos y oraciones, que refuerzan el carácter familiar y comunitario de estas fechas. Los regalos llegan tradicionalmente con el Niño Dios, y en algunos casos también el 31 de diciembre o, de forma más puntual, en Reyes.
Para quienes migran, el contraste puede ser fuerte. “Pasar de una Navidad tan grande y alumbrada a celebrarla aquí fue un choque muy grande, se siente más solitaria”, explica Esneidy Orozco, que hace 6 años vive en España. Aun así, muchos mantienen intactos sus rituales: encender velitas, montar el árbol y esperar los regalos del Niño Dios.

En Colombia, la Navidad es sinónimo de encuentro. Lejos del país, conservar estas tradiciones se convierte en una forma de resistir la distancia y reconstruir el hogar, incluso cuando la celebración se reduce a una o dos personas.
